miércoles, 26 de septiembre de 2012

Como hospedar al extranjero a partir de las prácticas docentes futuras o inmediatas.

Hospedar al extranjero, en el ámbito de las prácticas docentes, no es una tarea fácil de ser llevada a cabo. Un extranjero es un sujeto que suele sentirse fuera de su lugar de desarrollo cotidiano y por tanto hay que tratar de explorar distintas maneras para lograr transmitir conocimientos a través de una sensación de estabilidad y confort. En varias oportunidades esta situación es muy complicada de realizar ya que puede suceder, es que lo que es extranjero (en este caso, el conocimiento) no sufra esa metamorfosis entre lo desconocido y lo conocido. Entonces es cuando hay que intensificar la búsqueda para consumar ese objetivo.
Resulta importante destacar que una de las principales características del proceso de inserción del extranjero en un ámbito que resulta poco familiar, desconocido en sus bases y, por tanto, hasta amenazante es la de lograr una sensación de confianza que proviene del trabajo del docente en tanto construcción del proceso de aprendizaje y formación del sujeto junto con él mismo, intercambiando saberes y experiencias, como así también demostrando que este individuo no se encuentra siempre en un mismo lugar, sino que su búsqueda permanente es natural y que lo extranjero será siempre aquello que lo rodee; es decir, que de una forma u otra este sujeto extranjero no es en realidad lo extraño, sino simplemente un viajero que tiene su lugar donde se encuentre su ánimo de acercarse a lo que en un primer momento no logra aprehender.
Este "hospedar" es en parte contener, hacer formar parte, reconocer como un sujeto de cambio y fundamentalmente entenderlo en su propia entidad; este sujeto necesita que el conocimiento y los contenidos impartidos sean adaptados a sus necesidades y, al mismo tiempo, reconstruidos desde la colaboración permanente entre docente-alumno. De esta manera el individuo forma el mismo saber y se siente identificado desde un primer momento. Esto logrará que El lugar en el que se encuentre no sea ajeno, y pueda abrazarlo como parte de su identidad.

martes, 25 de septiembre de 2012

Las figuras del extranjero como un viaje y una traducción


      Intentar relacionar al extranjero con la idea de viaje requiere establecer necesariamente un sistemático paralelismo  entre conceptos a priori disímiles pero que presentan en un contexto pedagógico amplio una mayor cuota de sinonimia  que se transparenta, en parte, por el análisis consciente de las relaciones teóricas básicas entre sus definiciones y, por otro lado, por la observación de los diferentes momentos del proceso de estudio y aprendizaje en el ámbito de análisis social.
      Todo viaje implica un desplazamiento hacia lo desconocido, hacia lo que excede los límites de nuestra cotidianeidad y nos obliga así a darle una posibilidad a eso que es un interrogante para nosotros hasta el momento en que lo que no conocemos comienza a ser no extranjero o, simplemente, conocido. Este viaje entonces se convierte en un gradual entendimiento de aquello que es básicamente lo ajeno, lo que posee una entidad mas allá de nosotros mismos y por lo tanto se refleja en nuestra conciencia como posibilidad de descubrimiento y, al mismo tiempo, como un desafío; el momento de intentar descubrir y entender lo que nos es impropio es el comienzo del viaje; la búsqueda de transformarlo en lo posible es el viaje en sí; es intentar identificar, comprender, adaptar, racionalizar y materializar lo extranjero, volviéndolo propio como parte de lo cotidiano.

miércoles, 12 de septiembre de 2012

Metáforas que se utilizan para describir al extranjero

Entre las diferentes metáforas que se utilizaron para describir la figura del extranjero hemos identificado las siguientes:
  • El extranjero como argumento: dice el autor que "figuras del extranjero remite (...) a múltiples sentidos y diversos orígenes. Desde su punto de vista, extranjero es aquello que nunca podría autoclausurarse. Por tanto el término se utiliza para referirse y definir diferentes situaciones y sujetos sociales.
  • El extranjero como peregrino de lo posible: el extranjero es algo que nunca puede clausurarse. En otras palabras intentando alcanzar objetivos en una búsqueda constante de nuevos conocimientos, dando lugar así al concepto del hombre como "sujeto de deseo" 
  • El extranjero como enemigo: como una amenaza. El extranjero ha sido, históricamente, uno de los sometidos a la dinámica de la inclusión o exclusión de acuerdo con el contexto aulico que se ha presentado.Cuando el extranjero, invita a formar parte del conocimiento y esta invitación no quiere ser aceptada, es cuando se produce la autoclausura.
  • El extranjero como construcción: Como búsqueda de identidad y alteridad,  refiriéndose así al encuentro conmigo mismo y con otros, logrando una percepción de otro como extranjero.